¿Qué podemos hacer para frenar la caries infantil?

Uno de los tratamientos que más realizamos en nuestra clínica en el área de Odontopediatría son obturaciones o, lo que popularmente llamamos empastes. La única razón para empastar un diente es que tenga caries, es decir, que en mayor o menor medida esté enfermo.
decalogo_odontopediatria1

Uno de los tratamientos que más realizamos en nuestra clínica en el área de Odontopediatría son obturaciones o, lo que popularmente llamamos empastes. La única razón para empastar un diente es que tenga caries, es decir, que en mayor o menor medida esté enfermo. Afortunadamente, es para preocuparse, pero no para asustarse porque un empaste es sinónimo de que podremos salvar la pieza dental. No obstante, entre los padres es muy habitual que nos pregunten qué pueden hacer para que sus peques no tengan caries. Nos hemos puesto manos a la obra y hemos hecho un decálogo de 10 medidas que puedes descargar para tenerlo siempre a mano. Verás cómo mantienes la caries a raya.

Lo mejor es hacerlo con una gasita humedecida en agua para limpiar suavemente sus encías tras cada toma de biberón. Hay padres que creen que los dientes de leche no tienen valor, pero lo cierto es que exigen los mismos cuidados que los definitivos. De hecho, unos dientes de leche mal conservador son la mejor manera de que tus peques tengan problemas en su posterior desarrollo dental.

En cuanto empiecen a salirle las primeras piezas dentales es hora de elegir su primer cepillo de dientes. Hay una gama increíble de cepillos infantiles, pero lo principal es que lo puedas manejar con comodidad, le quepa bien en la boca sin hacerle daño y que sea de cerdas suaves. Como en muchas otras cosas, los primeros años de vida son fundamentales para fijar hábitos. Si desde que es un bebé poco a poco le enseñas a caminar, hablar, compartir, relacionarse, ¿por qué no enseñarle a lavarse los dientes? No hay normas fijas, pero hasta los 6 años es más que conveniente que estés literalmente a su lado para reforzar su higiene bucodental.

A partir de los 6 o 7 años puedes dejarle cierta independencia, pero supervisa que efectivamente se cepilla los dientes. Date una vuelta por el baño para ver que todo va bien. Para esto no hay nada mejor que nuestro propio ejemplo. Hay que cepillarse los dientes al levantarse, antes de dormir y tras cada comida. Eso al menos son tres veces al día. Si ve que tú lo haces lo acabará interiorizando. No hay nada peor que creer que todo va bien, pero no cerciorarse de que es cierto.

La primera visita al dentista tiene que coincidir con la salida de sus primeros dientes. Aparte, te ahorrarás bastantes miedos porque tu peque se acostumbrará a nosotros casi sin darse cuenta.Igual que en los adultos, los menores deben pasar revisiones dentales periódicas. Nuestro consejo es que sean semestrales para controlar su correcto desarrollo dental, pero al menos no dejes de venir una vez al año.

Parece redundante pero no. Hay que limitar las golosinas, por supuesto, pero también mirar el azúcar que esconden otro tipo de alimentos y bebidas. Procura mirar las etiquetas. Te llevarás algunas sorpresas. Nada mejor que una dieta equilibrada para que sus dientes crezcan fuertes y sanos. Carne, pescado, frutas, verduras y legumbres deben ser la base de nuestra alimentación. Puede sonar aburrido para un niño, pero son garantía de una buena salud.

¿Te ha gustado? ¡Compártelo en tus redes sociales!

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest