Se me ha bajado la encía, ¿por qué? ¿qué puedo hacer?

Encías

Algunas personas se preocupan cuando ven que se les han bajado las encías. Esto se llama recesión dental o retracción gingival y puede deberse a diversos factores. Si observas que esta zona carnosa de tu boca está más baja de lo habitual, este artículo te interesa.

¿Por qué se bajan las encías?

Las razones por las que se da la recesión dental pueden ser variadas. Algunas de las más importantes son las siguientes:

  • Predisposición genética.
  • Cepillado agresivo de los dientes.
  • Padecimientos que favorezcan esta retracción dental, como, por ejemplo, maloclusión.
  • Enfermedades como el bruxismo, en alguno de sus tipos.
  • Enfermedades de las encías, como la gingivitis o la periodontitis.
  • Encías muy débiles o muy delgadas.
  • Tratamientos como restauración dental que esté en contacto con la encía.
  • Tratamiento de ortodoncia que haya resultado inadecuado.
  • Hábitos como morderte las uñas o cualquier otro objeto.
  • Alteración debido a alguna intervención quirúrgica que se te haya practicado.
  • Fumar.
  • Mala higiene de la boca.
  • Enfermedades como la diabetes.
  • Sequedad de la boca, ya sea producida por causas naturales o por el uso de medicamentos.

¿Cómo evitarlo?

Como ves, las causas son tan variadas, que es importante que prestes atención a tus hábitos para que, al menos, lo que esté en tu mano lo puedas evitar.

Por ejemplo, si tienes una higiene bucal adecuada, evitarás este tipo de problemas. Además, evita dañar la zona carnosa de la boca con un cepillado excesivamente fuerte.

Por otra parte, el ponerte en las manos adecuadas para hacerte algún tratamiento, como una ortodoncia o una restauración dental que vaya a estar en contacto con la encía, es fundamental. Elige bien quién trata esta parte tan importante de tu salud.

Si tienes bruxismo o maloclusión (suelen ir ligadas), ponte cuanto antes en buenas manos para tratarte, pues, de lo contrario, podría aparecer el problema o agravarse, si ya existe.

Evita morderte las uñas. Además, una limpieza dental con la frecuencia que te aconseje el dentista contribuirá a evitar que se te retraigan las encías. Si, por otras razones que escapan a tu control, se da la retracción de encías, en estas revisiones periódicas será fácil detectarla antes de que vaya a peor. Así podrás poner remedio lo antes posible.

Señales de alarma

Visita a un especialista si notas que la zona se hincha, se inflama, se irrita, sangra, supura o te duele. El mal aliento habitual o notar que tus dientes parecen sueltos es otra señal de alarma.

encía

¿Qué solución tienen las encías retraídas?

Lamentablemente, el tejido de las encías no se recupera por sí solo. Es necesario que te hagas un tratamiento para corregir este problema.

La forma más habitual es realizar un injerto de tejido blando. Esta cirugía es mínima y te ofrece muy buenos resultados. El tejido que falta se extrae de la zona del paladar de la persona afectada. Allí abunda, por lo que esto no te va a suponer ningún problema. Tras extraerlo, se hace un autoinjerto en el área afectada.

Ahora que conoces en qué consiste la retracción de encías, sus causas y su tratamiento, es hora de que hagas una visita al dentista para controlar tu salud bucodental.

¿Te ha gustado? ¡Compártelo en tus redes sociales!

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
× ¿Cómo puedo ayudarte?