¿Por qué tenemos dientes diferentes?

Tipos de dientes

Seguro que en alguna ocasión tus hijos te han preguntado por qué tenemos dientes diferentes. Puede que hasta tú mismo te hayas hecho la misma pregunta más de una vez.

De diferentes tamaños y forma, los dientes en boca tienen diferentes funciones y, por eso, no son exactamente iguales.

Aunque popularmente se hable de paletas, colmillos y muelas, nuestros dientes se dividen en 4 grandes grupos: incisivos, caninos, premolares y molares hasta hacer un total de 32 piezas.

El objetivo único de nuestros dientes es ayudarnos a digerir nuestra gasolina, la comida, pero ojo, porque no todos están hechos para lo mismo. Si te falta alguna pieza dental, seguramente te hayas dado cuenta.

Incisivos

Tenemos ocho en total, cuatro arriba y cuatro abajo. Sirven para morder y cortar…comida.

Parece obvio, pero tenemos que recordarlo porque muchas veces intentamos simular con ellos una sierra, una tijera, un abridor de botellas y un sinfín de cosas más que, no sólo están inventadas, sino que seguramente “duermen” en algún cajón de tu cocina.

Son los primeros dientes de leche que brotan y también los primeros que se caen.

Consecuencia: también serán nuestros primeros dientes definitivos. Por su situación, además, suelen ser las piezas dentales más susceptibles de sufrir traumatismos.

Si eso ocurre cuando son de leche, es conveniente que vengas a vernos.

Las piezas dentales de leche deben ser tratadas como a los dientes definitivos.

Aunque oigas o te digan aquello de “no pasa nada porque son dientes de leche“, no lo dejes pasar porque, de hecho, son la guía de la dentición definitiva.

Caninos

Los colmillos de toda la vida son 4 -dos arriba y dos abajo- y tienen la única función de desgarrar la comida. De ahí su forma puntiaguda.

No se comienzan a desarrollar hasta los 13 meses.

Como curiosidad te contamos que los colmillos de Drácula con los que se suponía que dejaba secas a sus víctimas son en realidad un invento de Hollywood.

El primero que los lució y consiguió que esa imagen icónica llegase hasta nuestros días fue el gran actor Christopher Lee allá por 1958. Si tienes hijos adolescentes que se mueren por la saga “Crepúsculo” puedes decírselo de nuestra parte.

Para hacer una buena digestión necesitamos que los alimentos lleguen al estómago triturados y masticados. Por eso, entre otras cosas, te recomendamos comer con tranquilidad y masticar bien. Si no lo haces, notarás bastante pesadez.

Premolares

Los dientes premolares (que ya se le llaman muelas) cumplen una doble función. Por su cercanía, ayudan a los caninos a desgarrar la comida y a los molares a triturarla.

Si te fijas tus premolares superiores (4 en total, dos a cada lado de la boca), son más puntiagudos que tus premolares inferiores (también son cuatro), aunque éstos últimos no son tan redondeados como los dientes molares.

Molares

En nuestra boca hay ocho molares en total, cuatro en la mandíbula y cuatro en el maxilar. Los molares son los encargados de triturar los alimentos para que podamos tragar.

Cuando somos pequeños y empezamos a ingerir sólidos debemos tener especial cuidado en esa fase en la que los molares y premolares todavía no están suficientemente desarrollados. Intentaremos tragar y como la comida no está bien triturada nos atragantaremos.

Casi todos lo hemos sufrido en nuestras carnes en la infancia o cuando hemos sido padres. En edad adulta, además, nos puede volver a pasar si nos faltan piezas dentales y no las sustituimos por implantes dentales.

Aparte de los cuatro molares, contamos con cuatro muelas extra o terceros molares. Si te decimos cordales o muelas del juicio seguro que te suena más.

Si brotan, lo hacen cuando somos adultos y, en muchos casos, producen dolores porque no tienen espacio dentro de la boca. Lo habitual es que, si dan problemas, se extraigan porque realmente no tienen una función masticatoria.

A lo largo de la historia se ha asociado la muela del juicio a la madurez y, en ese sentido, casi todas las culturas coinciden. Por ejemplo, en francés, inglés, ruso, árabe y hasta chino se denomina muela de la sabiduría.

Sin embargo, no a todo el mundo les salen porque es una cuestión de evolución de la especie humana.

La tendencia natural es que vayan desapareciendo de nuestra boca porque no las necesitamos, así que si eres de los que no te han salido, no quiere decir que no seas maduro, sino que eres una persona muy evolucionada : )

 

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