Mal sabor de boca, causas y soluciones

¿Tienes mal sabor de boca? A continuación, te describimos algunas de las causas de este problema y sus posibles soluciones. Existen numerosos estudios que han analizado esta afección. Los resultados han demostrado que, si la boca te sabe mal, es muy probable que ese síntoma esté relacionado con el mal aliento o halitosis. Sus causas pueden ser variadas y van mucho más allá de unos malos hábitos de higiene.

Existen factores de todo tipo que pueden contribuir a empeorar tus problemas bucodentales. La higiene es uno de ellos, pero, como hemos dicho, no es el único. También están tus hábitos alimenticios, el consumo de alcohol o tabaco, la hidratación, las dolencias estomacales y otras enfermedades.

Este es un problema que puede condicionar la vida del individuo que lo padece. Por tanto, es importante que acudas a un especialista si esta situación se manifiesta de manera muy intensa y te condiciona la vida diaria. El mal aliento puede ser causante de un complejo personal grave.

¿Qué otros factores interfieren en el mal sabor de boca?

El consumo de tabaco es uno de los más conocidos. El aliento del fumador es característico y fácilmente reconocible. Mientras que para unos resulta habitual, para otros es totalmente repudiable y puede suponer un condicionante a la hora de, por ejemplo, establecer una relación o no hacerlo.

Los componentes del tabaco tienden a adherirse al esmalte y acumularse con el paso del tiempo. Deterioran su color y su estado, así como su aspecto natural. Por lo tanto, es muy recomendable que dejes de fumar si en la actualidad tienes este hábito.

Al igual que el tabaco, la ingesta de ciertos medicamentos produce reacciones estomacales que originan fuertes olores. Estos emanan desde el estómago, por lo que la higiene buco dental no termina de solucionar la situación.

Las heridas (aftas) en la boca o el resto del tracto digestivo suelen ocasionar, también, malos olores. Tienden a infectarse o retener restos de alimentos que fermentan y originan desagradables situaciones higiénico-sanitarias. Otro importante factor es la sequedad bucal.

Los cambios hormonales, aunque no tan frecuentes, son otra causa del mal sabor de boca y su consecuente mal aliento. Los jóvenes en edad de transición desde la infancia o adolescencia hacia la edad adulta pueden padecer situaciones similares. Usa enjuagues bucales y lávate bien los dientes y la boca para arreglar la situación. Algunas personas con tratamientos hormonales artificiales también pueden verse perjudicadas.

Las enfermedades, en general, suelen crear un cóctel de posibilidades de tener mal sabor de boca. La combinación de medicamentos, malestar, sequedad y heridas convierten a la cavidad bucal en un blanco perfecto para bacterias, cuya proliferación segrega un olor muy desagradable y para cuya eliminación suele necesitarse asesoramiento profesional.

Los profesionales cuentan

Estos problemas son frecuentes y casi siempre tienen solución. Los profesionales de la higiene bucodental pueden asesorarte acerca de las mejores opciones para evitar el mal sabor de boca de una forma eficaz, rápida y económica. Actualmente, puedes encontrar en el mercado numerosos servicios de asesoramiento y tratamientos personalizados para acabar con este mal que a tantos condiciona la vida.

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