Los 4 tratamientos más habituales para conservar un diente

¿Te imaginas que te rompieses el brazo y enseguida te aconsejasen sustituirlo por un implante? Sabemos que el ejemplo es exagerado, pero solo queremos que te des cuenta de que la extracción de un diente es nuestra última opción médica. Antes de tener que perder una pieza dental ponemos en práctica lo que en clínica llamamos odontología conservadora, es decir, todas aquellas técnicas con las arreglamos, sanamos y alargamos la vida útil de tus dientes.

¿Te imaginas que te rompieses el brazo y enseguida te aconsejasen sustituirlo por un implante? Sabemos que el ejemplo es exagerado, pero solo queremos que te des cuenta de que la extracción de un diente es nuestra última opción médica. Antes de tener que perder una pieza dental ponemos en práctica lo que en clínica llamamos odontología conservadora, es decir, todas aquellas técnicas con las arreglamos, sanamos y alargamos la vida útil de tus dientes.

Seguramente todas te suenan y, en ocasiones, habrás tenido que recurrir a alguna de ellas, pero hoy queremos explicarte a grandes rasgos qué es y qué conseguimos cuando te hacemos un sellado, un empaste, una reconstrucción o una endodoncia.

¡Ah! No olvides que la duración de estos tratamientos depende mucho de tu actitud. Siempre que nos consultan cuánto dura un empaste o una endodoncia damos estas dos claves fundamentales: unos buenos hábitos de limpieza e higiene dental y respetar las revisiones post-tratamiento que te planteemos harán que no te tengas que preocupar en mucho tiempo.

Cuando consideramos que hay un alto riesgo de padecer caries porque existen fisuras o fosas naturales en los dientes, podemos recurrir a hacer un sellado de las mismas. Por supuesto, esto no sustituye a la higiene dental, ni a un correcto cepillado, sino que, en casos concretos, puede ser una medida complementaria. Digamos que hay que entenderlo como una protección o freno extra a la proliferación de la caries que nos puede ayudar sobre todo en la infancia y la adolescencia. Para ello, no hace falta anestesia local porque no hace ningún daño. Lo aplicamos como una fina capa superficial a modo de barrera. Insistimos en que es tratamiento de refuerzo combinado con una buena higiene dental.

Empastes:

Suele ser uno de los tratamientos que más usamos para solucionar las caries. Bajo anestesia local, eliminamos toda la parte afectada y hacemos lo que para ti es un simple agujero, pero que nosotros llamamos cavidad terapéutica. A continuación, la rellenamos con materiales especiales que suelen tener un color similar a tu diente natural. Estos materiales suelen ser resinas compuestas como el composite, la porcelana o el ionómero de vidrio. Si has oído hablar de los empastes metálicos o de plata, te aclaramos que en Clínica dental Udaberri no los usamos. La verdad es que, a parte de ser altamente contaminantes para el medio ambiente, siempre han suscitado la duda de si son perjudiciales para la salud a largo plazo. En ese sentido, no hay evidencia científica. Si tienes empastes de plata, no te alarmes, pero no estaría de más que vengas a vernos para que les echemos un vistazo y veamos la posibilidad de cambiártelos poco a poco.

Reconstrucciones:

Un diente roto, astillado o desgastado no cumple totalmente con su función que es morder y triturar comida. Es un diente más débil que, además, debilita a los demás porque les hace trabajar más. Y esto es igual para los dientes que se ven y los que no. A veces, tendemos a prestar más atención a los dientes visibles por aquello de la estética, pero todos son igual de importantes. Por ejemplo, una muela partida en el lado derecho no se ve, pero multiplica el riesgo de padecer caries porque es mucho más fácil que las bacterias aniden en el agujero formado. Además, seguramente estés haciendo trabajar mucho más a las muelas del lado izquierdo porque te resulte doloroso masticar por el lado afectado. Como ves, un sola pieza dental dañada puede desencadenar mucho malestar a su alrededor.

Por otra parte, desgraciadamente a veces nos encontramos con grandes caries que nos obligan a eliminar gran parte del diente por lo que acabamos haciendo una reconstrucción y no un empaste. Sea cual sea el caso, necesitarás anestesia local y seguramente la duración del tratamiento sea superior a un empaste común. Piensa que queremos conseguir que la estética y funcionalidad de tu diente reconstruido sean lo más parecido a tu diente original. Los materiales para reconstruirte un diente son muy parecidos a los de un empaste: composite y cerámica o porcelana. Finalmente, cuando la estética juega un papel importante –por ejemplo en dientes incisivos-, podemos optar por colocar una carilla estética.

Endodoncias:

Uno de los problemas de las caries es que no duelen hasta que son muy graves y afectan a la pulpa. Por eso insistimos siempre en que no dejes de venir a vernos una vez al año para controlar que todo va bien. Una caries atacará primero el esmalte, luego la dentina y finalmente los nervios que nutren al diente. Cuando esto último ocurre –y ya sientas bastante dolor, sensibilidad y molestias al masticar- no tendremos más remedio que practicar una endodoncia si queremos salvar la pieza y alargar su vida. Es la mejor alternativa a la extracción siempre que tengamos suficiente superficie dental para hacer una endondoncia y posteriormente restaurarla de tal manera que conserves intacto hueso, encía, y claro está, su funcionalidad. Popularmente, se habla de “matar el nervio” o “desvitalizar el diente” para describir este tratamiento, aunque técnicamente lo que hacemos es acceder a la cámara pulpar practicando un agujero en la corona del diente, extraer la pulpa y limpiar bien toda la zona que quedará insensibilizada. Posteriormente, procedemos a sellar nuevamente el diente. Es un tratamiento que requiere anestesia local y cuya duración depende mucho de la dificultad del caso. Quizás necesitemos más de una sesión.

 

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