La función de los retenedores dentales para después de la ortodoncia

retenedor ortodoncia

¿Llevas o has llevado ortodoncia? Entonces debes saber que, finalizados los tratamientos de ortodoncia a los que te puedas someter, deberás llevar un retenedor dental, para mantener los resultados de tu ortodoncia.

¿Quieres saber más? Sigue leyendo este post y descubre todo lo que deberías saber sobre los tratamientos de ortodoncia. En nuestra boca existe un ligamento conocido como periodontal, el cual intentamos modificar durante los tratamientos de ortodoncia, para que se adapte a la posición deseada.

Se crean nuevos ligamentos y vínculos de sujeción que conseguirán mantener la colocación de las piezas dentales tras la ortodoncia.

Este se encuentra fijado al hueso, por lo que, si conseguimos readaptarlo, nuestros dientes ocuparán el espacio que, estéticamente, les corresponde dentro de la estructura ósea Los posicionadores de la dentadura mantienen los dientes en las posiciones ideales conseguidas tras tu tratamiento de ortodoncia.

Son unas partes más del tratamiento, que no dejan de ser muy necesarias para mantener la duración de los resultados obtenidos.

Acabado el tratamiento con brackets, el retenedor dental acaba de fijar el diente por completo a la estructura ósea y en la posición que hemos obtenido tras el tratamiento. Aunque existen varios modelos en el mercado, hay una serie de características comunes.

Todo retenedor dental debe ser funcional y permitir, por ejemplo, la fonación. También es importante que permita una carga axial de las fuerzas masticatorias. Básicamente, los podemos subdividir en removibles y fijos.

Dentro de los removibles, encontramos diferentes tipos, que se escogen en función de las necesidades de cada persona. Normalmente, se pueden quitar para comer. Ejemplos de este tipo son las placas de Hawley, muy usadas hoy en día.

El retenedor dental de tipo fijo se basa, en la mayoría de los casos, en un alambre muy fino que va adherido a la cara interna de la dentadura a través de un material conocido como composite. Apenas se nota su presencia y no afecta a la fonética. Debemos utilizarlo siempre después de los tratamientos de ortodoncia. Si no se usa, podremos arriesgarnos a perder la posición final que habíamos conseguido mediante los brackets. Si, de verdad, deseas conservar tu sonrisa alineada correctamente, deberás mantenerlos durante toda la vida.

En un primer momento, lo idóneo sería su uso ininterrumpido durante los tres meses posteriores al tratamiento de ortodoncia, para asegurarnos la fijación de las piezas dentales.

Finalizado este periodo, debemos saber que los dientes continuarán moviéndose. Para evitar esto, la única solución es el uso del retenedor dental durante las horas de sueño.

Con el paso del tiempo, estos terminan por deformarse y perder, en parte, su rigidez. Llegado este momento, es necesario consultar a tu dentista, para cambiarlos y mantener su funcionalidad completa. No dejes de utilizar este aparato y tu dentadura te lo agradecerá.

Si tienes dudas sobre el tema, consúltanos o llama por teléfono para solicitarnos una cita y que estudiemos tu caso con detenimiento: 944 30 25 87.

¿Te ha gustado? ¡Compártelo en tus redes sociales!

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
× ¿Cómo puedo ayudarte?