Brackets en ortodoncia: respuestas a las dudas más comunes

La ortodoncia con brackets es el tipo más utilizado actualmente. De diferentes tipos, resulta un opción óptima para corregir la alineación y posición de los dientes.
ortodoncia con brackets

La ortodoncia con brackets es el tipo más utilizado actualmente. De diferentes tipos, resulta un opción óptima para corregir la alineación y posición de los dientes.

Pero a menudo surgen dudas al respecto. En este artículo te damos respuesta a todas esas preguntas que te han surgido más de una vez. Los brackets sirven para corregir la posición y alineación de los dientes. Gracias a la fuerza que ejercen en los dientes y en la mandíbula, corrigen apiñamientos, problemas de mordida, espacios entre dientes, etc. Los brackets se cementan en el centro de la superficie de cada uno de los dientes.

Según dónde se cementen, los hay de dos tipos: los que se colocan en la cara visible del diente, que suelen ser los autoligables, los metálicos y los de zafiro; o los que van cementados en la cara interna del diente, que resultan imperceptibles. Mientras que al comienzo el cementado se hacía siempre de forma directa, hoy día hay numerosas técnicas.

El cementado directo consiste en que los brackets se pegan a cada diente uno a uno directamente. Es un proceso meticuloso y un poco lento.

Hoy día también existe la posibilidad de pegarlos mediante el cementado indirecto. En este caso, los brackets se colocan antes en unos modelos de escayola que reproducen la boca del paciente, para luego pasarlos a una férula de transferencia, que los pasará de esa forma previa a los dientes reales. El tiempo estimado para la colocación de los brackets en cada arcada es de unos 30 minutos para los metálicos, de zafiro o autoligables. En este caso se suele proceder a colocar primero los superiores y, cuando el/la paciente ya está habituado, la inferior.

En el caso de los brackets linguales el proceso de colocación es más largo y serán necesarios unos 50 minutos. Colocar los brackets no es doloroso. El/la paciente no sentirá nada.

Una vez puestos, y en los momentos en los que hay que ajustar, es posible que se generen molestias leves los primeros momentos, pero éstas pasan en unas horas. El aparato irá haciendo su función y no es necesario ningún tratamiento adicional, más allá de respetar las citas para la revisión y ajustes y realizar una correcta higiene dental.

Para que el tratamiento con ortodoncia sea un éxito, no hay más que seguir las indicaciones que te comentamos en este otro artículo.

¿Te ha gustado? ¡Compártelo en tus redes sociales!

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
× ¿Cómo puedo ayudarte?