Frenillo lingual, habla y alimentación: cuándo conviene una valoración conjunta con logopedia

frenillo lingual

Durante los primeros años de vida, algunas familias acuden a consulta porque notan que su hijo tiene dificultades para comer, pronunciar determinados sonidos o porque les han comentado que podría tener el frenillo lingual corto.

En estos casos, es habitual que surjan muchas dudas: ¿el frenillo puede afectar al habla?, ¿puede influir en la alimentación?, ¿siempre hay que intervenir?, ¿cuándo conviene consultar con un logopeda?

La respuesta no es tan sencilla, porque el frenillo lingual no debe valorarse solo por su aspecto.

Lo importante no es únicamente si se ve más corto o más tenso, sino cómo se mueve la lengua y si esa movilidad está interfiriendo en funciones importantes como la succión, la masticación, la deglución o el habla.

En Clínica Dental Udaberri, en Getxo, entendemos este tipo de valoraciones desde un enfoque funcional y coordinado. Por eso, cuando existan dudas sobre el frenillo lingual, puede ser recomendable realizar una valoración conjunta entre odontopediatría y logopedia para entender mejor qué está ocurriendo y decidir el abordaje más adecuado en cada caso.

El diagnóstico del frenillo lingual debe ir más allá de la exploración visual

El frenillo lingual es una pequeña estructura de tejido que une la parte inferior de la lengua con el suelo de la boca. En algunos niños, puede limitar la movilidad lingual en mayor o menor grado. Sin embargo, no todos los frenillos aparentemente cortos generan problemas, ni todos los problemas funcionales se explican únicamente por el frenillo.

Por eso, una valoración adecuada debe ir más allá de observar si el frenillo “tira” o si la lengua parece tener menos libertad de movimiento. Es necesario comprobar cómo se eleva, cómo se proyecta, cómo se lateraliza y si puede realizar los movimientos necesarios para alimentarse, tragar, articular sonidos o mantener una postura oral adecuada.

En algunos casos, el frenillo puede no requerir ningún tratamiento. En otros, puede ser necesario hacer seguimiento, trabajar la función con logopedia o valorar una intervención si realmente existe una limitación funcional clara.

Qué funciones pueden verse afectadas por un frenillo lingual restrictivo

La lengua participa en muchas funciones diarias. No solo interviene en el habla, también cumple un papel importante en la alimentación, la deglución, la respiración y el desarrollo oral.

Cuando su movilidad es limitada, pueden aparecer dificultades en diferentes etapas.

En bebés, puede haber problemas de agarre durante la lactancia, tomas muy largas, cansancio al succionar o molestias en la madre.

Cuando hablamos de niños más mayores, pueden observarse dificultades al masticar ciertos alimentos, mover el bolo alimenticio dentro de la boca o tragar de forma eficaz.

El frenillo puede influir en el habla. En concreto en la articulación de algunos sonidos que requieren una buena elevación o precisión de la lengua. Aun así, es importante no simplificar: no todas las dificultades de pronunciación se deben al frenillo, y no todos los niños con frenillo corto tendrán problemas de habla.

Precisamente por eso, la valoración conjunta puede aportar una visión más completa.

Cuándo tiene sentido una valoración conjunta con logopedia

La colaboración entre odontopediatría y logopedia resulta especialmente útil cuando hay dudas sobre si el frenillo está afectando a la función.

Puede tener sentido realizar una valoración conjunta cuando el niño presenta dificultades persistentes en la pronunciación de determinados sonidos, cuando le cuesta mover la lengua con normalidad, cuando existen problemas de masticación o deglución, o cuando hay antecedentes de dificultades durante la lactancia que no se han resuelto del todo.

También puede ser recomendable cuando se observa una postura lingual baja, respiración oral, empuje lingual al tragar o una forma de comer poco eficaz, con cansancio, rechazo de ciertas texturas o dificultad para manejar determinados alimentos.

En estos casos, la logopedia permite valorar cómo trabaja la lengua en movimiento y no solo en reposo.

La odontopediatría, permite estudiar el desarrollo oral, la mordida, la anatomía del frenillo y la posible repercusión sobre la boca.

Qué aporta cada profesional en estos casos

La odontopediatra valora la salud oral del niño, la anatomía del frenillo, la movilidad lingual, el desarrollo de la mordida y si existe alguna alteración que pueda estar influyendo en la función.

La logopeda analiza cómo se comporta la lengua durante el habla, la deglución, la masticación y otros movimientos orofaciales. También puede valorar si el niño necesita trabajo funcional antes o después de una posible intervención.

Este enfoque coordinado es importante porque, en muchos casos, no basta con liberar el frenillo si después la lengua no aprende a moverse correctamente. La función debe acompañarse, trabajarse y reeducarse cuando sea necesario.

El abordaje no debe centrarse únicamente en “cortar o no cortar”, sino en entender qué necesita realmente cada niño.

Qué ocurre si se detecta una limitación funcional

Detectar una limitación en el frenillo no significa que siempre haya que intervenir de inmediato. En algunos casos, puede ser suficiente con observar la evolución, realizar ejercicios específicos o trabajar determinados patrones con logopedia.

En otros casos, cuando existe una restricción clara y la función está comprometida, puede valorarse una frenectomía o tratamiento del frenillo.

Pero esta decisión debe tomarse siempre de forma individualizada, teniendo en cuenta la edad del niño, los síntomas, el grado de limitación, la madurez funcional y la coordinación con otros profesionales.

La clave está en evitar intervenir sin una indicación clara o dejar pasar una alteración que está afectando a funciones importantes del desarrollo oral.

Frenillo lingual: Una valoración personalizada para decidir con criterio

Si tienes dudas sobre el frenillo lingual de tu hijo, lo más recomendable es realizar una valoración individualizada.

En Clínica Dental Udaberri, en Getxo, estudiamos cada caso desde un enfoque cuidadoso y funcional, valorando no sólo la anatomía del frenillo, sino también cómo influye en el desarrollo oral del niño.

Cuando es necesario, recomendamos una valoración conjunta con logopedia para poder tomar decisiones más seguras, personalizadas y adaptadas a sus necesidades reales.

Además, nuestra clínica forma parte de las clínicas acreditadas con el Certificado de Excelencia Odontológica DentalQuality. Un reconocimiento que garantiza altos estándares de calidad asistencial y compromiso con una odontología rigurosa y responsable.

Puedes solicitar tu cita en los teléfonos 944 30 25 87 o 688 61 02 42, o a través de nuestra página web. Estaremos encantados de ayudarte y resolver cualquier duda sobre la salud bucodental de tu bebé.

 

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Adirane Guerra Sanz

Directora de la clínica Udaberri desde su apertura en 2008, Adirane lleva desde 2004 dedicándose a mejorar la sonrisa de sus pacientes poniendo siempre el punto de partida en una boca saludable.

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