Implantología oral (VIII): ¿Cómo funciona en mi boca un implante dental?

¿Quieres recuperar tu sonrisa? Los implantes dentales tienen la solución que tanto anhelas. Su virtud es que están compuestos por materiales como el titanio y otros compatibles con el cuerpo humano.
implantes dentales

¿Quieres recuperar tu sonrisa? Los implantes dentales tienen la solución que tanto anhelas. Su virtud es que están compuestos por materiales como el titanio y otros compatibles con el cuerpo humano.

Se perfilan como tornillos que te colocarán en tu maxilar inferior o superior. En esta zona funcionan como una base sólida para las piezas dentales que se han de reemplazar.

La mayoría de los pacientes siente que son seguros, estables y un buen sustituto para su propio diente. En definitiva, una opción firme para tu salud bucodental.

Posiblemente tengas dudas sobre esta alternativa. Quizá te plantees si se adaptarán bien a tu dentadura. O tal vez pienses que provocarán mal aliento. Los implantes dentales te harán no solo recuperar la sonrisa, sino también las funciones desempeñadas por tus dientes naturales.

Por este motivo y como medidas de prevención, has de cepillártelos después de cada comida, limpiarlos con hilo o cepillos interdentales, además de acudir de forma regular a tu odontólogo.

Con respecto a tu aliento, los implantes por sí solos no producen lo que se denomina halitosis. Esta puede estar determinada por varias causas: problemas estomacales, bucodentales –como la gingivitis o la periodontitis- o un déficit en la higiene bucodental.

Por ello, cuando eliges un implante dental, aunque no sea tu pieza real, has de cuidarla como si lo fuera. Es trascendental no dejarte en la higiene, lo que también implica limpiar tu lengua, encías, implantes y prótesis.

La halitosis puede ser un problema transitorio o persistente, dispongas o no de implantes dentales. La puntual suele aparecer nada más levantarse, debido a que durante el sueño salivamos menos y estamos varias horas sin comer.

Por su parte, la transitoria o genuina no logra solucionarse a través de la higiene, sino que necesita un diagnóstico y un tratamiento específico.

La buena noticia es que puedes prevenir la halitosis ocasional, que es la más común. ¿De qué forma?

  • Realiza comidas cada cuatro horas.
  • Obvia los alimentos con sabores fuertes o que contengan condimentos olorosos.
  • Evita el tabaco, el café y el alcohol.
  • No respires por la boca.
  • Sigue las indicaciones de higiene bucodental antes mencionadas.
  • El consumo de chicles antimicrobianos puede ser eficiente a corto plazo, siempre que el origen de tu mal aliento sea intraoral

También existen remedios naturales como tomar perejil, anís, té verde o ginsengrojo coreano. Otra opción es que incluyas en tu dieta alimentos como las lentejas, las judías o el tomate. Y de postre, puedes elegir entre el kiwi, la ciruela, el caqui o los arándanos.

Por lo tanto, la halitosis no es un problema que se asienta en los implantes dentales. Es una consecuencia de malos hábitos que tiene solución si aplicas los consejos que te sugerimos o sigues el tratamiento que te proponga tu dentista.

Es evidente que a todos nos gusta una buena sonrisa. Por este motivo, la falta de una pieza dental quizá te cause reparos, como evitar mostrar públicamente la parte más hermosa de tu rostro. Los implantes dentales solucionarán por completo esta situación, y te devolverán una dentadura radiante.

Llevamos ya unos cuántos artículos dedicados a todo lo relativo a los implantes dentales. Repasemos los temas que hemos tratado hasta ahora, para que puedas revisarlos cuando desees:

Próximamente te explicaremos cómo funciona un implante dental en la boca.

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